Hoy me he levantado malo, si, perverso, con un sentimiento de rabia y tiranía. Sin saberlo, estoy creando una esclava majestuosa. Trabajo en atraparla, en retenerla. ¿Por qué? Su nombre es terrible; la Z diabólica la última letra del abecedario y la A ahí justo al principio del mismo, falta la P que da bienvenida a palabras tales como “parricida” o “pederastia”. Su nombre horrendo e inarrable: PAZ.
Aquí atrapada en cuatro paredes, condenada a una existencia plana, relegada por el blanco y frío rectángulo que forma el papel. Acompañada unicamente por un puñado de palabras. PAZ está sola, abandonada.
Quizás tú, justiciero lector querrás liberarla, quebrar el papel a la mitad; o tal vez quemar el folio. Imposible, PAZ está atrapada, si rasgaras el papel harías su prisión aún más reducida y si quemaras la lámina simplemente matarías a PAZ. PAZ está sola, abandonada.
Podría escribir su nombre en el aire y que PAZ saboreara la libertad, pero ya fuera debido a la guerra o a la injusticia, PAZ moriría. PAZ está sola, abandonada.

Uy uy uy German empiezo a leerte y casi te doy la enhorabuena por atrapar la paz, termino y te iba a reprochar que estuviras tan pesimista, pero al final me voy dudando si no tendrás razón. En fin, volveré a visitarte a ver qué cuentas. Un beso y un resto de domingo en paz
Comentario por Gales — enero 17, 2010 @ 6:19 pm |